viernes, 17 de julio de 2009

Bravas para "adeptos"

.

Resisten cualquier clasificación sobre las mejores patatas bravas de Barcelona. Las del bar Tomás de Sarrià son las mejores, según las principales guías gastronómicas, turísticas y hasta el propio Wall Street Journal. Ahora, un libro recoge la historia de un local emblemático que incluso apareció en la propaganda municipal del Visc(a) Barcelona.

Los autores de Las bravas del Bar Tomás (Printcolor), Sergio Fidalgo y Carles Valls, son unos entusiastas de lo que, a simple vista, es una tasca en la calle Major de Sarrià.

Pero una tasca por la que han pasado políticos, deportistas, escritores, cantantes, alcaldes, presidentes de la Generalitat y hasta el Rey (bien guiado por la infanta Cristina e Iñaki Urdangarín).

Abierto desde 1919

"El Tomás más que clientes tiene adeptos", afirma Fidalgo, que lo descubrió hace 15 años, pese a estar abierto desde 1919. Fue Tomás Pujol (1889-1974) quien lo fundó como bodega, enfrente de su ubicación actual, a la que se trasladó en 1955. Los hijos del fundador siguieron con el negocio hasta 1986, cuando cogió las riendas su actual encargado, Antonio Betorz, que había entrado como camarero 14 años antes a cambio de manutención y cama.

Betorz ha recibido ofertas de compra y para abrir franquicias pero tiene claro que el éxito sólo se dará "con esta mezcla de factores" y que "fuera de aquí esto no funcionaría".

Pese a servir unas 500 raciones al día de bravas (100 kg de patatas) asegura que la crisis "se nota". Pero no teme por un negocio que sólo cierra los miércoles, porque suele haber fútbol y no quieren televisión "porque la gente viene a comer bravas y si se distrae haría esperar ala gente, y las patatas ya no estarían recién hechas".

¿Y el truco? "Nada especial. Todo elementos primarios", dice. Había que intentarlo.


Lluis Tusell Coloma

info: ADN

.

No hay comentarios: